Page 163 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
P. 163
hacinamiento del resto de la ciudad.
Oficialmente estaba desierta. La rata humana
vivía en todas partes de la ciudad; el techo más
delgado la abrigaba. Nosotros dos habíamos
logrado pasar las barreras. Lo mismo habían hecho
muchos seres humanos, los verdaderos Intocables
de la ciudad, que ahora luchaban allí contra el barro
y el polvo del invierno. De hecho, nuestros trabajos
para nuestro amo eran con esta gente, y habíamos
vendido ropa andrajosa en el Barrio Vedado en
cantidad aceptable. Nuestro juego del Granjero era
una celebración del comercio. Hammer giró en una
esquina hacia un muro que se alzaba en el otro
extremo, no más alto que su pecho. Pero noté que
estaba demasiado cansado como para trepar a él...
Se dejó caer en una esquina, jadeando.
Allí había una especie de choza, construida con
ladrillos y cajas viejas, y como techo una hoja
combada de plástico asegurada en su sitio por
piedras. De esta morada había salido un hombre.
Ahora se apoyó, estremeciéndose, contra la pared
baja, y le miramos mientras agonizaba.
Tenía las Escamas, como se decía: una especie
de enfermedad de la sangre. Ni Hammer ni yo
habíamos visto nunca antes sus efectos. El hombre
vibraba considerablemente, y llegó a una especie de
danza hipada. Al hacerlo, se quitó lo que quedaban
162

