Page 66 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
P. 66
Al pensarlo, en mi corazón se agitó como un
animal una terrible pena. De un modo u otro, yo
no tenía nada. Casi todos los antiguos rasgos de la
tierra habían sido eliminados o alterados. Las
pequeñas colinas habían sido aplanadas, los arroyos
y ríos corrían en línea recta por el paisaje. Al subir
por una ligera pendiente recordé que unos pocos
años atrás allí había crecido una hilera de grandes
árboles. Ahora el viento soplaba sin freno y la tierra
aparecía desnuda, siniestra. Había máquinas
trabajando. Era mi destino. Fui con mi tarjeta de
trabajo hacia el capataz más cercano.
¡Trabajamos duro ese día! Era un trabajo
complicado y peligroso..., e innecesario, si es que
tengo que decir la verdad.
. Al otro lado de la pendiente había un camino,
y al otro lado del camino estaba el campo de un
granjero diferente. Nuestro Granjero era dueño de
muchos miles de kilómetros cuadrados de
extensión agrícola. Cuántos no lo sé, pero se decía
que su territorio iba desde la costa sur hasta el
interior; ninguno de los que vivíamos en la aldea
tenía modo de comprobar la veracidad de esta
afirmación. Pero sabíamos que nuestro lugar
marcaba uno de los límites del norte de su tierra. Era
patrullado por veloces cosas automáticas, cosas que
aullaban, guiñaban y parecían conversar entre
65

