Page 65 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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Viajeros han sitiado las aldeas, las han quemado,
han ahorcado a todos los guardias y capataces, y
liberado a todos los presos. Por mi parte, era
escéptico; nunca había visto a un Viajero, y mi
educación me había predispuesto a no creer en
nada que no pudiese ver y tocar.
En el momento de partir empezó a caer una
llovizna
ligera y neblinosa. En realidad se trataba de
insecticida, y los rociadores ya rodeaban los
campos, girando sobre la tierra una y otra vez en su
ronda matutina, sin dejar un centímetro sin rociar.
Encerrado, no sólo en mi traje sino en la cabina del
tractor, yo estaba doblemente a salvo. Pasamos un
área donde una gran máquina estaba
espolvoreando un corrector de clorofila en forma de
una densa niebla verde que se mezclaba con la lluvia
de insecticida. Allí la cosecha había fallado debido a
una erupción de la llamada physichosis de la capa
superior de la tierra, y las plantas estaban todas
secas y marrones, como ancianos muertos.
Durante un momento me dio la impresión de
avanzar por la superficie de un planeta extraño. No
era un mundo que yo conociese ni que pudiese
tolerarme. Haber salido sin protección en aquella
área hubiera significado exponerse a una muerte
instantánea y dolorosa.
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