Page 83 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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automáticos los llevaran a la ciudad. Había una en
cada aldea.
En esta fábrica, mediante continuos rociados se
eliminaban todos los venenos con que se había
alimentado a los productos: fosfatos, potasio,
magnesio, y los insecticidas y arsénicos con que se
los había protegido. Manejar esos rociados,
manipular los comestibles, no era en sí un castigo
duro. Pero cada semana en esa atmósfera
envenenada equivalía a un año menos de vida. A
los robots no se los metía allí; se estropeaban y eran
demasiado valiosos para arriesgarlos. Al oír el
motor del tractor, miré las ruinas. Vi media docena
de cabezas, media docena de rifles. Me cubrían.
Comprendía que dispararían si yo trataba de
huir a la aldea, y sin pensarlo mucho más, puse una
herramienta pesada sobre el pedal del acelerador y
salté. Durante un momento me quedé inmóvil
mirando a la máquina que se alejaba hacia la tierra
abierta, en línea recta hacia una plantación de
repollos. Entonces volví a las ruinas.
—No es tan inteligente como había esperado —
le dije a
Jess—. Las huellas del tractor serán fácilmente
visibles para cualquiera que se tome el trabajo de
investigar.
—Nos iremos de aquí dentro de una o dos
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