Page 84 - Un Mundo Devastado - Brian W Aldiss
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horas,  cuando  oscurezca  —dijo—.  Venga  con

               nosotros y coma, ahora es un Viajero.

                      La sopa era agua de verduras. La carne era de


               una  vaca  que  habían  robado  de  un  corral,  a

               algunos  kilómetros  de  distancia.  La  bestia  había

               sido  alimentada  con  stilbestrol,  para  acelerar  su


               crecimiento; su carne era algodonosa, y obviamente

               carecía  de  las  sustancias  nutritivas  básicas.  El

               stilbestrol  mismo  era  cancerígeno;  eso  se  sabía


               desde  doscientos  años  atrás;  pero  no  había

               elección,  y  en  consecuencia  la  comíamos.  En  la


               enloquecida  carrera  por  mantener  el  nivel  de

               producción de comida a la altura del aumento de

               población, no quedó en el planeta ninguna comida


               que  los  antiguos  hubieran  podido  calificar  de

               pura, excepto quizás en algunos remotos rincones


               del planeta.

                      Pero  si  la  comida  era  mala,  descubrí  que  la

               compañía  en  cambio  era  buena.  Aquellos


               proscritos  me  aceptaban  con  bastante  facilidad

               como uno de ellos (aunque tuve el cuidado de no

               dejarles  saber  que  podía  leer,  pues  no  tardé  en


               descubrir  que  todos  ellos,  incluso  Jess,  eran

               analfabetos).  Así  es  como  llegué  a  conocer  algo

               sobre el modo de vida de los Viajeros.


                      No puedo decir que me haya transformado en

               uno de ellos. Tampoco estuve allí mucho tiempo,


                                                                                                         83
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