Page 240 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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alegría  prevaleció  sobre  la  compasión.  De  sus


            labios  se  escapaban  los  secretos  del  mundo



            subterráneo, y la ominosa palabra « Ishakshar» ,


            cuyo significado me excuso por no dar.


              Pero hay un incidente que no puedo dejar pasar


            inadvertido. En el desolado vacío de la noche, me


            despertó el sonido de esas sílabas siseantes que tan


            bien  conocía;  y,  al  ir  a  la  habitación  del  pobre


            muchacho,  lo  encontré  presa  de  terribles



            convulsiones  y  echando  espuma  por  la  boca,


            retorciéndose en la cama como si tratara de librarse


            de  las  garras  de  demonios  que  le  estuvieran


            torturando. Lo bajé a mi habitación y encendí la


            lámpara,  mientras  él  se  retorcía  por  el  suelo,


            suplicando  al  poder  que  se  había  metido  en  su


            cuerpo  que  lo  dejara.  Vi  cómo  su  cuerpo  se


            hinchaba y se distendía como una vejiga, mientras


            su rostro ennegrecía ante mis ojos; y cuando llegó



            la crisis hice lo necesario según las instrucciones


            del Sello, y, dejando a un lado cualquier escrúpulo,


            me convertí en un hombre de ciencia, observador


            de lo que está pasando. No obstante, la visión que


            tuve  que  presenciar  fue  horrible,  pues  rebasaba


            toda  concepción  humana  y  la  fantasía  más


            delirante.  Algo  surgió  del  cuerpo  tendido  en  el



            suelo,  y  extendió  por  la  habitación  un  viscoso  y


            ondulante tentáculo, que se apoderó del busto que

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