Page 242 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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Esta fue la historia casi increíble que el profesor


            dejó  tras  él.  Cuando  terminé  de  leerla,  la  noche



            estaba avanzada, pero a la mañana siguiente cogí


            a  Morgan  y  procedimos  a  explorar  las  Colinas


            Grises  en  busca  de  alguna  pista  del  profesor


            perdido. No le aburriré con una descripción de la


            salvaje  desolación  de  aquella  región,  en  la  más


            completa  soledad  y  con  peladas  colinas  verdes


            salpicadas  de  peñascos  grises  de  caliza,  que  los



            estragos  del  tiempo  habían  desgastado  hasta


            darles  una  apariencia  fantástica  de  hombres  y


            bestias.  Finalmente,  tras  muchas  horas  de


            agotadora búsqueda, encontramos las cosas que le


            conté:  el  reloj  y  la  cadena,  la  bolsa  y  el  anillo,


            envueltos en un trozo de tosco pergamino. Cuando


            Morgan  cortó  la  cuerda  de  tripa  que  sujetaba  el


            paquete y vi su contenido, estallé en lágrimas, pero


            al  ver  los  pavorosos  caracteres  del  Sello  Negro



            repetidos sobre el pergamino me quedé sin habla,


            sobrecogida de terror, y creo que por vez primera


            comprendí la espantosa suerte que había corrido


            mi reciente patrón.


              Solamente  añadiré  que  el  abogado  del  profesor


            Gregg  trató  mi  versión  de  lo  ocurrido  como  un


            cuento de hadas, e incluso se negó a mirar siquiera



            por encima los documentos que le presenté. El fue


            el responsable de que apareciera en la prensa que

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