Page 75 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
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pobreza  por  una  gran  fortuna.  Su  padre  había


            estado  lo  bastante  cerca  de  los  centros  de  poder



            como para asegurarse un beneficio familiar, pero


            aunque  el  hijo  hubiera  tomado  las  órdenes,


            difícilmente  habría  obtenido  algo  parecido.


            Además,  no  sentía  vocación  por  el  estado


            eclesiástico.  Así  pues,  afrontó  el  mundo  sin  más


            armas que la toga de licenciado y el ingenio propio


            de un nieto de un benjamín de buena familia, con



            las cuales consiguió, de alguna manera, hacer más


            soportable la lucha.


              A  los  veinticinco  años,  el  señor  Charles


            Aubernoun  todavía  estaba  en  guerra  con  el


            mundo,  si  bien,  de  los  siete  individuos  que  se


            interponían  entre  él  y  los  puestos  más  elevados


            dentro  de  su  familia,  únicamente  quedaban  tres.


            No  obstante,  estos  tres  tenían  todavía  «  mucha


            vida  por  delante»  ,  cosa  que,  sin  embargo,  no



            demostraron  frente  a  las  azagayas  zulúes  y  a  la


            fiebre tifoidea, por lo que una mañana Aubernoun


            se  despertó  convertido  en  lord  Argentine.  Tras


            hacer frente a las dificultades de la existencia, a los


            treinta años había vencido. La situación le divirtió


            enormemente  y  decidió  que  la  riqueza  sería  tan


            agradable para él como lo había sido la pobreza.



            Después muchas reflexiones, Argentine llegó a la


            conclusión de que el comer, considerado como una

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