Page 76 - El Gran Dios Pan y otros relatos - Arthur Machen
P. 76

de  las  bellas  artes,  era  tal  vez  el  más  divertido


            pasatiempo  de  cuantos  se  ofrecen  a  la  sufrida



            humanidad;  de  modo  que  sus  cenas  se  hicieron


            famosas en Londres y una invitación a su mesa era


            algo codiciosamente deseado.


              Al  cabo  de  diez  años  de  estar  en  posesión  del


            título  de  lord  y  de  haber  ofrecido  innumerables


            cenas, Argentine no estaba harto todavía, persistía


            aún  en  gozar  de  la  vida  y,  por  una  especie  de



            contagio,  había  llegado  a  ser  considerado  el


            catalizador de la alegría ajena; en pocas palabras,


            era imprescindible en cualquier reunión. Por tanto,


            su repentina y trágica muerte provocó una amplia


            y  profunda  impresión.  La  gente  apenas  podía


            creerlo,  ni  aun  teniendo  delante  de  los  ojos  el


            periódico,  ni  aunque  resonase  por  las  calles  el


            pregón de « misteriosa muerte de un noble» . Sin


            embargo,  ahí  estaba  el  breve  suelto:  «  Lord



            Argentine fue hallado muerto esta mañana por su


            ayuda  de  cámara  en  extrañas  circunstancias.  Se


            afirma  que  no  cabe  la  menor  duda  de  que  su


            señoría  se  suicidó,  aunque  no  pueda  atribuirse


            ningún motivo a esta decisión. El difunto noble era


            muy conocido en sociedad y muy apreciado por su


            trato  afable  y  su  suntuosa  hospitalidad.  Le



            sucederá… etc., etc.»





                                                                                                           75
   71   72   73   74   75   76   77   78   79   80   81