Page 1061 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 1061

—No importa. Si viene usted del entorno de Stephen,

           todos hablan así, ¿no?




                 —Bien,  él  y  yo  nacimos  y  nos  criamos  en  Estados

           Unidos, a mediados del siglo XX. Por eso se me ha pedido

           que realice esta investigación. Un pasado compartido con

           su marido podría darme alguna idea.



                 —Se le pidió —murmuró ella—. Nadie da órdenes a


           un agente No asignado, nadie excepto un daneliano.



                 —Eso  es  del  todo  exacto  —dijo  incómodo.  En

           ocasiones le avergonzaba su situación, sin estar asignado

           a ningún entorno, sino con libertad para ir a donde fuese


           preciso y cuando fuese preciso para actuar siguiendo su

           propio juicio. No era por naturaleza pretencioso, sino un

           hombre sencillo.



                 —Me  agrada  que  esté  de  acuerdo  —dijo  ella,  y


           parpadeó para evitar las lágrimas—. Por favor, siéntese.

           Fume si quiere. ¿Está seguro de que no le apetece té y

           galletas, o un poco de brandy?



                 —Quizá más tarde, gracias. Pero siempre me sirvo de

           mi pipa. —Él esperó a que ella se sentase frente al fuego


           para ocupar el sillón opuesto, que debía de ser el de Steve

           Tamberly. Entre ellos ardía el fuego azul.




                                                                                                        1061
   1056   1057   1058   1059   1060   1061   1062   1063   1064   1065   1066