Page 121 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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levantó la cara.
Everard le besó la mejilla como estaba mandado. Era
una amabilidad por parte de Creso dar a entender con
aquel gesto que la posición de Meandro no era más que
ligeramente inferior a la suya, aunque Creso hubiese
comido ajo.
—Regocijaos, señor. Os agradezco vuestra
amabilidad.
—Esa comida solitaria no era para degradarte —dijo
el antiguo rey—. Sólo pensé… —vaciló—. Siempre me he
considerado pariente de los griegos, y podemos hablar
seriamente…
—Mi señor me honra más allá de mi valor. —Pasaron
por varios rituales y finalmente llegaron a la comida.
Everard le contó una historia preparada sobre sus viajes;
de vez en cuando Creso hacía una pregunta
desconcertantemente perspicaz, pero un patrullero
aprendía pronto a evitarlas.
—Ciertamente los tiempos están cambiando, eres
afortunado al haber llegado al comienzo de una nueva
época —dijo Creso—. Nunca el mundo ha conocido un
rey más glorioso que —etc., sin duda para beneficio de
cualquier criado que sirviese también como espía real.
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