Page 369 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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muelles, las puertas entre almacenes permitían que éstos
también sirviesen de defensas. Un acueducto venía de
alturas, más allá de la visión de Everard.
La ciudad nueva, Tiro en sí —Sor para sus habitantes,
que significaba «rocas»— se encontraba en una isla, a
menos de un kilómetro de la costa. Más bien, cubría lo
que habían sido dos arrecifes hasta que los habían ido
llenando en medio y alrededor. Más tarde excavaron un
canal en pleno centro, de norte a sur, y construyeron
malecones y rompeolas para convertir toda la región en
un refugio incomparable. Con una población creciente y
un comercio bullicioso en conjunción, las casas se
elevaban, piso sobre piso, hasta mirar por encima de las
murallas defensivas, como pequeños rascacielos. Solían
ser menos a menudo de ladrillo que de piedra o cedro.
Donde les habían aplicado barro y yeso, los adornaban
frescos o conchas incrustadas. Hacia el este, Everard
observó una enorme y noble estructura que el rey había
construido no para sí mismo, sino para uso público.
La nave de Mago iba en dirección al puerto exterior o
al sur, al Puerto Egipcio, como él lo llamaba. Los
embarcaderos eran todo bullicio, con hombres cargando,
descargando, acarreando, llevando, reparando,
aprovisionando, regateando, discutiendo; un revoltijo y
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