Page 390 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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—¿Puedes hacerlo después de que casi te asesinen?
Su mujer sonrió.
—Creo que por eso lo necesita más, querido —
murmuró—. Nosotros también. La amenaza puede
esperar un poco más. Ya ha estado esperando, ¿no?
De la bolsa del cinturón, Everard extrajo los
anacronismos que se había permitido y que allí sólo podía
usar en privado: pipa, tabaco, encendedor. La tensión de
Zorach se alivió un poco; rió y sacó un cigarrillo de un
cofre cerrado que contenía comodidades similares. Su
lenguaje cambió a un inglés con acento de Brooklyn.
—Eres americano, ¿no, agente Everard?
—Sí. Reclutado en 1954 —¿Cuántos años de su línea
vital había] pasado «desde» que había realizado ciertas
pruebas y había descubierto la existencia de una
organización que protegía el tiempo? No los había
contado últimamente. Tampoco importaban demasiado,
cuando él y sus compañeros se beneficiaban de un
tratamiento que les impedía envejecer—. Uh, pensaba
que los dos erais israelíes.
—Lo somos —le explicó Zorach—. De hecho, Yael es
sabra. Pero yo no emigre hasta que fui a realizar unas
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