Page 472 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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ésta se inclinaba para arrodillarse.
Le saltó el corazón.
—¿Qué deseas? —dijo en un desgarro.
—Señor, he estado esperando vuestro regreso
durante casi todo el día, porque parecíais ansioso de oír
lo que pudiese descubrir.
Debía de haber delegado sus obligaciones regulares.
La calle había estado caliente, hora tras hora.
—Tú… ¿has descubierto algo?
—Quizá, amo; quizá un fragmento. Puede que haya
más.
—¡Habla en nombre… en nombre de Melqart!
—En vuestro nombre, señor, ya que pedisteis esto a
vuestra sirvienta. —Sarai tomó aliento. Lo miró a los ojos,
y sostuvo la mirada. Su tono se hizo fuerte, directo.
»Como temía, de los criados lo suficientemente
mayores para recordarlo, ninguno tenía los
conocimientos que buscabais. Todavía no estaban en el
servicio, y si lo estaban, trabajaban para el rey Abibaal en
algún otro lugar lejos de palacio… en una granja, casa de
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