Page 103 - Un caso de conciencia -James Blish
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oportunidad  de  averiguar  parte  de  la  verdad.  Me


             atrevería a jurar que de no haber sido por ese accidente

             no hubiera ni tan sólo olido mi plan hasta que vosotros


             estuvierais  de  regreso,  y  para  entonces  sería  ya

             demasiado tarde.

                - Probablemente no me hubiera dado cuenta, eso es


             verdad, pero tu tropiezo con la planta no fue accidental

             ‐ dijo Ruiz‐Sánchez, mirando fijamente a Cleaver ‐. Si

             en  vez  de  pasar  todo  el  tiempo  construyendo  una


             imagen  del  planeta  que  sirviera  a  tus  proyectos  te

             hubieses dedicado a estudiar y observar este mundo,

             que  es  para  lo  que  te  mandaron  aquí,  sabrías  lo


             suficiente para prestar más atención a los «ananás» y

             hablarías litino tan bien por lo menos como Agronski.


               - En eso puede que lleves razón, aunque no cambia

                 las cosas en lo que a mi concierne

             - dijo Cleaver ‐. El dato que observé en Litina eclipsa


             todo lo demás y a la postre va a ser el que cuente. Al

             contrario que tú, padre, no me interesan las sutilezas


             en  condiciones  extremas  y  pienso  que  nada  puede

             aprenderse del posterior análisis de los hechos.

               -  No  empecemos  ya  a  disputar ‐  terció  Michelis ‐.


             Parece que nos has contado las cosas sin florituras y es

             obvio que debes tener una razón para habernos hecho

             esta confesión. Sin duda esperas que justifiquemos tu


             proceder, o que por lo menos no te lo reprochemos en



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