Page 104 - Un caso de conciencia -James Blish
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exceso, una vez nos hayas puesto al corriente. Así pues,


             veamos de qué se trata.

               - La cosa es como sigue ‐ dijo Cleaver. Por primera


             vez  dio  la  impresión  de  que  se  animaba  un  tanto.

             Inclinó el cuerpo hacia delante. Los destellos de la luz

             de gas acentuaban el contraste de los huesos del rostro


             y la redonda cavidad de los pómulos.


             Apuntó con un dedo tembloroso hacia Michelis ‐.

             Mike, ¿sabes por qué estamos reunidos aquí? Sólo

             para empezar: ¿Sabes cuánto rutilo hay en este


             planeta?

               -  Pues claro que lo sé ‐ respondió Michelis ‐. Agronski

             me  informó  de  ello  y  desde  entonces  hemos  venido


             reflexionando  acerca  de  un  método  operativo  para

             refinar la mena del mineral.

                - Si se decide declarar abierto este planeta habremos


             resuelto nuestras necesidades de titanio por un siglo o

             quizá más. Así lo indico en mi informe personal. Pero


             ¿qué  trascendencia  puede  tener?  sabíamos  ya  que

             íbamos  a  encontrarlo  antes  incluso  de  aterrizar  en

             Litina,  tan  pronto obtuvimos  datos  precisos  sobre  la


             masa del planeta.

               - ¿Y qué me dices de la pegmatita? ‐ preguntó


                 Cleaver con un eco de voz.

               - ¿Qué pasa con ella? ‐ interpeló a su vez Michelis,

             cada  vez  más  perplejo ‐.  Imagino  que  la  hay  en



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