Page 106 - Un caso de conciencia -James Blish
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sal del deuterio es capaz de originar una explosión
cuya potencia en megatones rebasa todo lo imaginable.
Súbitamente Ruiz‐Sánchez se sintió otra vez
exhausto. Había estado temiendo que la mente de
Cleaver pudiera incubar una idea semejante. Basta que
se aplique a un planeta el nombre de litina por ser
aparentemente rocoso en su mayor parte, para que
algunas mentes calenturientas lo den todo de lado y
centren su afán en hallar en él un metal llamado litio.
Pero hasta entonces se había negado a creer que
pudiera estar en lo cierto.
- Paul, he cambiado de parecer. Hubiera debido
ponerte fuera de combate aunque no tropezaras con el
dichoso «ananá» ‐ dijo el biólogo ‐; y hubiese debido
hacerlo el mismo día en que me dijiste que habías
estado buscando pegmatita antes de sufrir el accidente
y que pensabas que Litina sería un lugar idóneo para
la producción de tritio en gran escala. Evidentemente
pensaste que yo no te entendería. Aunque no hubieras
topado con el «ananá» te habrías delatado antes de
ahora, de haberme hablado como lo hiciste. La opinión
que de mi te forjaste se basaba en una observación tan
superficial como la que has dedicado a Litina.
- Es muy fácil eso de decir «lo sabia desde el principio
‐, sobre todo con una cinta delante ‐ dijo Cleaver en
tono condescendiente.
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