Page 109 - Un caso de conciencia -James Blish
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desperdiciar..

               - Un crimen, ¿contra quién? ‐ dijo Ruiz‐Sánchez.
               - ¿Cómo dices? No entiendo.


               - ¿Contra quién piensas acumular este arsenal? ¿Por

             qué necesitas destinar todo un planeta a la fabricación


             de bombas termonucleares?

               - Tal  vez  las  Naciones  Unidas  hagan  uso  de  ellas ‐

             respondió  Cleaver,  secamente ‐.  No  hace  mucho


             teníamos en la Tierra algunas naciones levantiscas, y

             las situaciones de ayer pueden reproducirse mañana.


             El periodo de duración media del tritio es muy corto, y

             el del litio tampoco es excesivamente largo. Tal vez no

             hayas reparado en ello, pero puedes creerme si te digo


             que  el  contingente  policial  de  las  Naciones  Unidas

             saltaría de gozo si supiera que dispone de una reserva

             prácticamente ilimitada de bombas de fusión y que no


             tiene  que  preocuparse  ya  de  la  caducidad  de  los

             artefactos almacenados.

               «Además,  por  poco  que  hayas  meditado  sobre  el


             caso, convendrás conmigo en que esta ininterrumpida

             consolidación de pacíficos planetas no siempre seguirá


             igual.  Tarde  o  temprano...  Bueno,  ¿qué  pasaría  si  el

             próximo  planeta  que  abordemos  resulta  ser  como  la

             Tierra?  En  este  supuesto  quizá  sus  habitantes  se


             decidan  a  oponer  resistencia  y  a  luchar  como  locos

             para sustraerse a nuestra esfera de influencia. ¿Y qué


             ocurriría  si  resulta  que  el  próximo  planeta  es  la

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