Page 162 - Un caso de conciencia -James Blish
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movimiento de balanceo provocado por las corrientes


             de convección. A veces lo atravesaba algo que no era la

             corriente, arrastrándole al fondo o atrayéndole hacia


             las paredes. Desconocía el nombre de este impulso, ya

             que  como  pez  no  podía  comprender  el  fenómeno,

             limitándose  a  dar  vueltas  movido  por  un  apetito


             insaciable; pero de todos modos luchó contra él como

             lo hubiese hecho contra el calor o el frío. Algo en su

             cabeza,  más  allá  de  las  branquias,  le  hacía  sentir


             cuando estaba boca arriba, y también le indicaba que

             un pez en su medio natural tiene masa e inercia pero

             no  peso.  Las  ocasionales  ondas  de  gravitación ‐o  de


             aceleración‐  que  penetraban  el  agua  sin  luz  no  eran

             parte  de  su  mundo  instintivo  y cuando cesaban se


             encontraba  a  menudo  debatiéndose  furiosamente

             vuelto  hacia  arriba.  Hubo  un  momento  en  que  el

             pequeño océano se quedó sin alimentos. Con todo, los


             plazos de su proceso evolutivo y las previsiones de su

             padre le llevaron a sortear el obstáculo. En efecto; justo


             entonces  volvieron  con  más  fuerza  de  la  que  creía

             posible,  vista  su  experiencia  anterior,  los  impulsos

             gravitatorios, y por un largo período se vio reducido a


             una  fláccida  inmovilidad,  abanicando  el  agua  del

             fondo de la jarra junto a sus

             branquias con movimientos tardos y débiles.


               Al final todo volvió a ser como antes, hasta que de



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