Page 237 - Un caso de conciencia -James Blish
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cometieran algunos asesinatos. Había un chiquillo de
cinco años que había urdido un plan de lo más
ingenioso, algo relacionado con los desechos de la
basura. Estaba resuelto a meter en el saco al padre, la
madre y a un hermano de catorce años, y el hecho se
hubiera atribuido a un error del computador del
departamento de sanidad de su área. Es asombroso
que un chico de tan corta edad haya sido capaz de
planear algo tan alambicado. Personalmente estimo
que hubiera resultado. ¡Estas ciudades trogloditas de
ustedes son tan complejas! Basta un pequeño error
para que se conviertan en mortíferas máquinas.
¿Dudas de mis palabras, Mike? Te mostraré la carta.
- No, no, te creo ‐ dijo Michelis, marcando las sílabas.
Un fino velo membranoso cubrió por unos instantes los
ojos de Egtverchi.
- Algún día voy a dejar que alguno de estos casos
llegue hasta el final. Tal vez para demostrar la verdad
de mi aserto. Creo que resultaría una medida muy
pertinente.
Michelis no podía asegurar por qué, pero tenia el
convencimiento de que todo ocurriría según lo
expresado por el litino. La gente no recordaba su
infancia con suficiente claridad para tomarse en serio
las rabietas y frustraciones de sus hijos, y a menor edad
menos desarrollado tenían éstos el superego para
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