Page 235 - Un caso de conciencia -James Blish
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Egtverchi sabía de la Tierra más que muchos de sus
habitantes.
¿Qué podían significar un puñado de fanáticos
uniformados que consideraban a Egtverchi un genio
inmune al error? De haber sido el litino un ser humano
se hubieran podido sacar conclusiones rápidas. Pero
no era sino un músico que interpretaba el papel de
hombre como se interpreta una partitura al órgano. La
estructura de la composición tardaría en
manifestarse... ello en el supuesto de que existiese una
pauta. Quizás Egtverchi sólo estaba improvisando, por
lo menos en esta primera etapa. Era un pensamiento de
lo más inquietante.
Y todo esto acontecía cuando sólo había transcurrido
un mes desde que se concediera la ciudadanía al litino.
Fue una agradable sorpresa. De lo que Michelis ya no
estaba tan seguro era de que las sorpresas que
siguieron le satisficieran en la misma medida, en tanto
que albergaba toda clase de recelos para con las que,
ciertamente, iban a producirse.
- He profundizado en la noción de paternidad ‐
estaba diciendo Egtverchi ‐. Por supuesto, sé quién es
mi padre. Es un conocimiento congénito en nuestra
especie, pero entraña un sentido que en nada se parece
al que prevalece en la Tierra. El concepto de ustedes es
un fantástico cúmulo de inconsistencias.
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