Page 294 - Un caso de conciencia -James Blish
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queremos pararle los pies antes de la próxima
retransmisión.
- ¿Y si no damos con la solución que andan
buscando? ‐ preguntó Michelis, impávido.
- En tal caso es probable que les declaremos a ustedes
tutores de Egtverchi ‐ dijo el funcionario ‐, lo cual,
desde nuestro punto de vista, no es solución y para
ustedes será sin duda un engorro. Atiendan mi consejo
y encuentren una salida. Siento tener que mostrarme
tan inflexible, pero así están las cosas en estos
momentos. A veces no hay más remedio. Buenas
noches y gracias.
El hombre abandonó el piso. No necesitó calarse
ninguno de los dos «sombreros» correspondientes a su
doble tarea, puesto que en ningún momento llegó a
quitárselos, ni material ni metafóricamente.
Michelis y Liu se miraron, aturdidos.
- No..., no podríamos tenerlo como pupilo a estas
alturas ‐ susurró Liu.
- Bueno. Habíamos hablado de tener un hijo, ¿no? ‐
insinuó Michelis, con voz ronca.
- ¡No, Mike, te lo ruego!
- Lo siento ‐ dijo, pasado ya el momento oportuno
para disculparse ‐. Ese entrometido hijo de perra... El
mismo aprobó el acta de naturalización y ahora trata
de cargarnos el mochuelo. Muy desesperados tienen
que estar para proceder así. ¿Qué podemos hacer? No
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