Page 319 - Un caso de conciencia -James Blish
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- Yo creo que podrían acusarle de incitar a la rebelión
‐ dijo Michelis.
- Que yo sepa no se han producido disturbios ‐ dijo
Ruiz‐Sánchez ‐. Como todo el mundo sabe, el caso
Frisco se produjo de forma espontánea y en las
filmaciones obtenidas no he visto uno solo de sus
partidarios uniformados entre la multitud.
- Pero elogió la actividad de los manifestantes e hizo
burla de la policía ‐ señaló Liu ‐.
Eso es tanto como ponerse de parte de aquéllos.
- De todas formas no es una incitación clara ‐ apuntó
Michelis ‐. Entiendo lo que Ramón quiere decir.
Egtverchi es lo suficientemente listo como para no
incurrir en un delito que pudiera llevarle ante un
tribunal. Por otra parte, detenerle de forma arbitraria,
sin base suficiente, sería un acto suicida. En tal caso
serían las Naciones Unidas las que estarían incitando a
la revuelta.
- Además, ¿qué podrían hacer con él si obtuvieran
una condena en firme? ‐ dijo Ruiz‐ Sánchez ‐. Aunque
sea un ciudadano, sus necesidades no son las de un
individuo normal y corriente. Si le aplican una
condena de treinta días se exponen matarlo. Imagino
que cabria la solución de deportarlo, pero no pueden
declararle «persona poco grata» sin reconocer
formalmente a Litina como nación extranjera, y por el
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