Page 324 - Un caso de conciencia -James Blish
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-  ¿Logra  sintonizar? ‐  preguntó  finalmente ‐.  Creo


             que se trata del indicativo oscilante..., lo que los litinos

             utilizan  como  sistema  navegacional  para  fijar  la


             derrota de sus buques y aviones. Tiene que haber una

             banda sónica.

               De repente cayó en la cuenta de que no podía existir


             una banda de audiofrecuencia, pues nadie transmitía

             mensajes  directamente  al  árbol  de  Comunicaciones;

             sólo el litino que se hallaba en el centro del pabellón


             subarbóreo.  A  ninguno  de  los  terrestres  se  les  había

             explicado  cómo  el  litino  transformaba  el  núcleo  del

             mensaje en ondas de frecuencia. A pesar de ello, vibró


             súbitamente el sonido de una voz.

               ‐...una  poderosa  sacudida  en  el  Arbol ‐  decía  el


             anónimo comunicante con la aséptica, uniforme y fría

             voz  característica  de  los  litinos ‐.  ¿Quién  está  a  la

             escucha?  ¿Me  oye?  No  detecto  el  origen  de  su


             frecuencia  portadora.  Parece  como  si  proviniera  del

             interior del Arbol, pero eso es imposible. ¿Me oyen?


             Sin decir palabra, el conde puso un micro en la mano

             de  Ruiz‐Sánchez.  Este  se  observó  a  sí  mismo,

             visiblemente tembloroso.


               -  Si, le oímos ‐ dijo en litino, con voz quebrada por

                 la emoción ‐. Aquí la Tierra.

             ¿Pueden oír?


               - Sí, les oigo ‐ contestó con premura la voz ‐. Lo que



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