Page 363 - El largo viaje a un pequeño planeta iracundo - Becky Chambers
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comerciantes con prisas les gustaba la comida que era
rápida, barata y saludable. Había un doctor humano
que vivía en el vecindario, un hombre llamado Drave,
y venía a menudo. Me caía muy bien, pero tenía
envidia de su profesión. Era un médico de familia.
Había visto a sus pacientes crecer de bebés a adultos
y tener a su vez sus propios bebés. Parecía algo
terriblemente feliz ver a la gente envejecer y
ayudarlos a hacerlo de forma saludable. Un día reuní
al fin la valentía para confesarle que había sido
doctor, y que quería usar esa habilidad para algo
bueno. Hicimos un trato: podía ir a trabajar con Drave
en su clínica durante tres días de cada diez, y él podía
tomar sopa gratis siempre que quisiera. ¡Salí
ganando, creo! Así que esa fue mi vida durante seis
estándares; cocinaba sopa, trabajaba en la clínica,
tomaba cursos de anatomía alienígena a través del
Enlace. Ay, y las hierbas; descubrí las hierbas durante
aquella época. Drave era un buen amigo. Todavía lo
es, nos escribimos de vez en cuando. Su nieto me
relevó en el puesto de sopa después de que empezase
a transformarme en macho. Mal momento para estar
trabajando. Lo cierto es que era un mal momento para
hacer cualquier cosa. La transición no es sencilla. —
Emitió un sonido sordo. Sus pensamientos se
desviaban del tema. Tarareó y zumbó para volver al
hilo—. Un tiempo después, este humano llamado
Ashby pasó por la clínica para actualizarse los bots.
Hablamos un buen rato, y unos días más tarde vino
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