Page 219 - Limbo - Bernard Wolfe
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equívoco  que  desvergonzado.  Una  parte  de  su



            brillo procedía no de la ironía y la irreverencia,


            sino de una cierta consciencia de su misión. Era


            un brillo mesiánico.


                  Pero al menos había algo de malicia en aquel



            rostro para equilibrar y diluir lo mesiánico. Y eso


            era  también  un  rasgo  muy  típico  de  los  viejos


            americanos. Excepto que parecía fuera de lugar


            en esta Nueva América. Si sus primeras y rápidas


            impresiones  eran  correctas,  nadie  se  reía  ya  a


            carcajadas.  Esa  gente  se  había  convertido  de


            pronto  en  personas  tan  serias  y  agrias  como


            algunos centroeuropeos de los antiguos tiempos...


            todo lo que debió reflejar el rostro de Lincoln: una



            terrible  y  clara  melancolía,  pero  mezclada  con


            malicia.  Sin  embargo,  no  había  malicia  en  esos


            amps.  Cada  vez  que  había  intentado  alguna


            broma con alguno, con Jerry, con el conserje, se


            daba  cuenta  de  que  no  era  comprendido.  Era


            extraño:  entre  los  mandunji,  lo  primero  que


            aprendían  los  jóvenes  era  a  reírse;  aquí  habían



            caldo  en  la  hosquedad,  en  una  monótona


            sobriedad...


                  Había  un  delgado  volumen  en  la  mesilla  de


            noche, lo vio ahora por primera vez. Lo tomó y


            examinó la sobrecubierta: TEXTO Básico IMMOB



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