Page 214 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 214
símbolo basado en la verticalidad se hallaba
mucho más impregnado de significación que
cualquier otro que proliferara horizontalmente,
ceñido a la tierra y doblegado a la gravedad,
avanzando en meandros, errabundo... más
impregnado de lo femenino que de lo masculino.
No era un accidente que lo instintivo, lo
emocional, fuera equiparado siempre a lo
femenino... Y la verticalidad instintiva encajaba
de una forma mucho más natural en los pueblos
puritanos, que temían al cuerpo y desconfiaban
de él, inclinándose ante sus exigencias tan sólo de
una forma apresurada y vergonzosa... oponiendo
siempre que era posible la «dignidad» de la vida
espiritual a las «bajezas» de la vida carnal.
Calvino no empezó a predicar su moralidad
metronómica en Ginebra hasta que esa ciudad se
convirtió en la ciudad de los relojeros...
El propio jazz, ¿no era acaso otra imagen de ese
cuadro dominado por el tiempo? Con su
sincopado juguetear con el tiempo, ¿qué hacía
sino pretender constantemente vencer al
metrónomo, pero haciéndolo de una forma
nihilista, sin alcanzar jamás una ruptura total?
Trompetas y clarinetes prometían incesantemente
el abandono total de la medida rítmica del cuatro
214

