Page 263 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 263

Martine recordó de pronto, por primera vez en



            tres  décadas,  un  palíndromo  que  le  había


            enseñado  un  pastor  vasco  en  las  montañas:


            «Dábale arroz a la zorra el abad.» —Es cierto —


            dijo Martine—. Hablando palindrómicamente, es


            mucho  más  simétrico  ser  llamado  Ubu  que,


            digamos, God, Dios. No hay equilibrio ahí, leído


            al revés nos encontramos con doG, perro. Bien,



            imagina simplemente que yo soy ese jefe llamado


            Ubu. Nunca ha visto a un amp, ni siquiera ha oído


            hablar  del  Immob,  y  luego  de  repente  un  día


            apareces tú con tu prótesis. Lo primero que desea


            saber es: ¿dónde perdiste tu pierna?


                  —Se lo diría en seguida y con toda franqueza,



                  doctor. No la perdí.


                  —Lo sé, pero ¿cómo se lo explicarías de modo


            que tuviera sentido para un completo extraño


            como él?



                  Jerry parecía un poco perplejo.


                  —Eso  es  fácil  —dijo—.  Simplemente  le  diría


            que me fui a la oficina de registro Immob como



            cualquier  otra  persona,  en  mi  dieciséis


            cumpleaños,  y  pasé  todos  mis  exámenes  de


            ingreso. Una semana más tarde me llegó el turno,


            y me presenté a cirugía.



                  —¿Y qué hay acerca de la prótesis?

                                                                                                      263
   258   259   260   261   262   263   264   265   266   267   268