Page 265 - Limbo - Bernard Wolfe
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puede significar mucho a menos que un hombre
esté, bueno, realmente desarmado (*). Los
hombres utilizan los brazos para luchar, y las
piernas son las que lo conducen al campo de
batalla, ¿no?
—Entiendo. Pero suponte que Ubu dice que es
una contradicción amputar los brazos y las
piernas de un hombre y luego colocarle unas
prótesis aún mejores.
—Oh, vamos, doctor. Ni siquiera Ubu puede
ser tan ingenuo.
—¿Ingenuo?
—Todo pulgares en el cerebro. Sólo músculos
entre las orejas. Escuche, ¿recuerda ese emblema
con el puño cerrado que tenían los comunistas?
Bueno, en los viejos días animalizados ellos, todo
el mundo, acostumbraban a ser esclavos del puño
cerrado... una auténtica mano siempre desea
convertirse en un puño y golpear a alguien, y eso
no puede detenerse. Pero la prótesis puede
retirarse, ¿entiende? En el minuto mismo en que
empieza a formar un puño, ¡zas!, un tirón y ya
está fuera. El cerebro se encarga de ello, no la
mano... esa es la idea fundamental del
humanismo.
—Muy clara.
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