Page 298 - Limbo - Bernard Wolfe
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completamente antipragmático y antirreferencial,
desprovisto de toda verificación y toda revisión
en los niveles silenciosos.
—¿Cómo salir de eso? —preguntó el
conferenciante—. Limpiando la escoria verbal
que ahoga las realimentaciones y evitando que
madure la megalomanía. Comprendiendo que la
palabra no es el objeto, que la elocuencia no es la
fotografía, que el sonido no es la sustancia, que el
mapa no es el territorio. El mapa no es el
territorio. Ese es el lema genial de Korzybski.
¿En qué se convirtió este slogan dentro del
Immob?
—Con el Immob, con el descubrimiento del
sentido de lo oceánico, la infancia primitiva y
neurótica de la raza humana llegó a su término.
Porque neurosis, primitivismo e infantilidad
forman un entrelazado entre el «Yo» y el «Ello».
El Immob hace posible una especie de relación
cósmica, una cura de la neurosis... unión del
hombre consigo mismo, del hombre con el
hombre, del hombre con todo su entorno, de la
voluntad y de la idea, de la palabra con la cosa,
del mapa con el territorio. Entre la idea y la
realidad ya no se cierne la sombra estranguladora
de la que se lamentaba T. S. Elliot, un poeta de la
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