Page 417 - Limbo - Bernard Wolfe
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tiempo... en una era inferior bajo una manta de
ronquidos, una arpillera de ronquidos... sudando,
silenciosamente, infernalmente... algo, una pluma
estilográfica...?
—Tiene que estar muerto —murmuró—.
Seguro, tiene que estar muerto.
Con los ojos desenfocados, la mente
desenfocada, tendió una mano hacia un ejemplar
del libro y se lo metió en el bolsillo. Luego, con
todo su cuerpo temblando, las piernas tan débiles
que temía que le fallaran en cualquier momento,
se abrió camino entre la gente hacia la puerta,
tenso por el esfuerzo de mantener sus ojos
apartados de la oficina, un enfermizo torbellino
en su estómago. «Usted es ya uno de nosotros...»
—Pero Theo no está muerto —se dijo a sí
mismo—. Entonces...
Se apresuró a lo largo del bulevar, jadeando.
Cuando alcanzó de nuevo la gran estatua en la
plaza central, rebuscó en su bolsillo y extrajo el
libro, consciente en aquel mismo momento de que
antes de que las palabras llegaran a su vista su
respiración se había acelerado hasta un jadeo
desesperado y todo su contraído cuerpo estaba
cubierto por una película de pegajoso sudor y sus
entrañas eran un desesperado manojo de
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