Page 419 - Limbo - Bernard Wolfe
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estado huyendo durante todo el día y, sin
embargo, de alguna forma buscándolo tambien,
eludiéndolo y sin embargo anhelándolo en medio
de la miseria y la revulsión, y la necesidad había
estado todo el día buscando secretamente aquel
volumen clave, y ahora estaba allí entre sus
dedos, los dedos de los que había surgido hacía
tanto tiempo, mientras el hijo de puta roncaba.
Leyó con empañados aterrorizados anticipativos
elusivos ojos las palabras en la cubierta del
volumen: ELUDID LA APISONADORA el
cuaderno de notas del DOCTOR MARTINE
Recopilado y con una introducción del doctor
Helder PRESIDENTE DE LA FRANJA
INTERIOR.
—Por supuesto —dijo Martine—. Lógico.
Presidente. Directamente al otro lado del paseo
que rodeaba la estatua habla un grupo de árboles,
a un lado de una hilera de bancos en los que había
gente sentada. Se dirigió con paso apresurado
hacia allá, ciego a todo y a todos, y finalmente,
finalmente, oculto tras un denso eucalipto, se
inclinó y vomitó... horriblemente,
interminablemente, jadeante, tembloroso,
comiéndose sus palabras y escupiéndolas al fin, y
agotándose en cada arcada en su esfuerzo por
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