Page 810 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 810
salpicada de sangre coagulada.
La mayor parte de los amps estaban muertos:
uno tenía el vientre atravesado por una viga, el
cráneo de otro estaba completamente aplastado
por una columna, un tercero mostraba su
garganta limpiamente seccionada de oreja a oreja,
aparentemente por algún trozo volante de
cristal... había sangre por todas partes, goteando,
formando charcos, chorreando a la calle como
fugitivos dedos de plástico.
Tres o cuatro estaban aún vivos. Una cabeza se
agitó: unos ojos se clavaron desorbitados en
Martine.
—Aaaiiiiiiiiiiii —gimieron
fantasmagóricamente aquellos labios
ambulantes. Una risa sollozante brotó de otra
cabeza, tres canastillas más allá—: ¡Hiiiihiiiihiiii!
Avanzó hasta el final, tal como debía hacer.
Más allá del gruñidor en miniatura, del alucinado
reidor, del ebrio gorgoteador, pisando los charcos
de sangre... hasta la canastilla amarilla en el
rincón, tal como debía hacer. Una canastilla
limpiamente atrapada en un amasijo de vigas,
enjaulada por tiras de acero, la sangre rezumando
de ella por encima del borde del escaparate y
deslizándose hasta la acera.
810

