Page 925 - Limbo - Bernard Wolfe
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vosotros.  Y  si  intentáis  continuarla  contra



            nuestros deseos, por la fuerza, y si no podemos


            deteneros  de  otra  forma,  entonces  deberemos


            usar  estas  armas  contra  vosotros  también...  con


            gran dolor de nuestros corazones. Sólo si tenemos


            que hacerlo. Sólo porque no podremos alcanzar la


            verdad en nuestro poblado, y aprender a vivir con


            la  verdad,  a  menos  que  detengáis  esta  gran



            mentira  con  los  cuchillos.  Esto  no  es  enfermiza


            agresión. Esto es empezar a estar sanos.


                  Hubo  un agitado  susurro  entre los ancianos.


            Ubu alzó su flaca y huesuda mano, la dejó caer de


            nuevo a su costado; se hundió débilmente en su


            asiento, agitando la cabeza. Señaló al motor que



            estaba unido al molino de maíz.


                  —Así —dijo—. Ah, así pues. Ha llegado. Todas


            las  cosas   malas  de  las  máquinas.  Se  lo  dije


            muchas  veces,  que  pensaban  demasiado  en  las



            máquinas en la caverna... no es bueno dejar que


            las máquinas lo hagan todo, rompe los hábitos del


            trabajo  y  los  jóvenes  tienen  demasiado  tiempo


            para  soñar  lo  que  no  debería  ser  soñado.  Los


            hombres  deberían  moler  su  propio  maíz  y


            capturar  sus  propios  peces,  es  mejor  así.  Las


            máquinas  han  destruido  nuestro  pacífico


            poblado.



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