Page 163 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
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—¿Nadie?
—Solo hay unos cuarenta hombres y mujeres en
todo el planeta, y ninguno de nosotros ha escalado
todavía las montañas de cristal en las que anidan.
—¡Montañas de cristal! ¡Qué imagen tan bonita!
—Es un mundo que no se parece a nada que hayas
podido imaginarte nunca, Julia. En él hay plantas y
animales con las que nadie ha soñado siquiera.
—¿Plantas? ¿Qué misterio puede tener un
vegetal?
—Antes he visto unas macetas en la sala de estar,
junto al viejo piano que seguro que sigue estando
desafinado. ¿Alguna vez hablas con tus plantas?
—Pues claro —sonrió Julia—. Pero nunca
responden.
Philip le devolvió la sonrisa.
—Las mías sí.
Julia le apretó la mano entre las suyas, como si
temiese que pudiera irse antes de contárselo todo
sobre sus plantas.
—¿Qué dicen? Seguro que hablan del tiempo, me
apuesto lo que sea.
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