Page 317 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
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diferentes países. Era imposible plantearse un fallo de
ese tipo. Sigue intentándolo, le dijo Peterson a McKay,
y luego llamó a Scott por el intercomunicador y le dijo
que necesitaba que le echase una mano para
prepararse para una EVA. Iba a salir, aunque no había
ninguna razón para hacerlo.
Peterson se sienta ante su escritorio en el centro de
mando y traza el mapa de los límites de su
claustrofobia. Pronto tendrá que volver a salir a una
EVA, pero de momento su conciencia sigue entre los
mamparos curvos de los cilindros de la base. Es el
mareo provocado por la gravedad, una sexta parte de
la de la Tierra, que le hace sentir como si su cerebro
ocupase un espacio más grande que el que le permite
el cráneo, como si llenase aquella sala, el cilindro, la
Base Falcon, la rima Hadley, el espacio sublunar...
Apoya las manos sobre la mesa, abre los dedos y
los mira. Las cinco últimas evoluciones los han
llevado a Tierras muertas, y la salvación les sigue
resultando esquiva, tan precaria como su existencia.
Ahora que Kendall ha recalibrado la Campana,
cuantos más kilovatios bombee, más lejos los llevará
cada evolución. Pero si se pasa, esos circuitos
integrados no serán lo único en quemarse. Quizá el
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