Page 325 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
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ayudasen para prepararse para la EVA y luego
moverse en una sexta parte de la gravedad de la
Tierra— y Peterson supo con esa especie de desazón
que provoca leer las órdenes escritas por algún
imbécil sin conciencia de situación, supo que habían
escatimado en la preparación de Kendall y que aquel
tipo iba a ser un lastre. Entonces el LM Truck
sobrevoló el horizonte a doscientos pies, pasó de una
inclinación de veinte grados a la vertical y comenzó
su descenso informatizado sobre su llama invisible,
con un objeto en forma de campana sobre su
plataforma de carga que resultaba tan diferente a todo
lo que Peterson había visto antes que supo que tenía
que ser de Kendall. Cuando más tarde se enteró de
qué era la Campana, se preguntó hasta qué punto
estaban mal las cosas en la Tierra, hasta qué punto
estaba desesperado el Pentágono. Aquello era
ultrasecreto, ni siquiera los consejeros del presidente
lo sabían, pero desde Vandenberg no tuvieron más
remedio que decirle algo a Peterson, sobre todo
cuando vio la pequeña esvástica y el águila en relieve
en la Campana, y Kendall reconoció más tarde que
aquel artefacto tenía más de cuarenta años y había
sido descubierto en una instalación subterránea nazi
en Silesia al final de la segunda guerra mundial.
Kendall llevaba veinte años trabajando con ella,
principalmente en Montauk, en Long Island, con los
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