Page 329 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
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posterior del bolígrafo. Pero a diferencia del bolígrafo


           de  McKay,  no  puede  pedirle  a  nadie  que  deje  de


           hacerlo.




                  Por  la  escotilla  asoma  la  cabeza  de  Kendall.  Se


           queda parado cuando sus hombros alcanzan el nivel



           del  suelo,  mira  a  Peterson  con  el  ceño  fruncido  e


           introduce el resto de su cuerpo en el centro de mando.


           Avanza hacia Peterson, caminando como un hombre


           mucho más robusto.




                  Creo que puedo conseguirlo, dice, todavía con el


           ceño fruncido.




                  Peterson  no  recuerda  ninguna  promesa  de  su


           última  conversación.  Solo  recuerda  bravatas  y


           excusas.  Cuando  Kendall  llegó  a  la  Base  Falcon,


           Peterson confundió su arrogancia con seguridad en sí


           mismo, pero después de dos años tratándolo sabe que



           el científico maneja la Campana basándose tanto en


           conjeturas como en el método científico.




                  Puedo  llevarnos  más  atrás,  dice  Kendall.  Voy  a


           necesitar más vatios, así que tendremos que dejar sin


           energía una parte de la base.




                  El  modo  en  que  Peterson  le  contesta  a  Kendall


           resulta  casi  pavloviano:  su  barba,  su  aire  de


           intelectualismo  irascible,  su  incapacidad  para  el




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