Page 22 - Enemigo Mío - Barry B. Longyear
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Cuanto más me esforzaba por recordar los informes
sobre las masas terrestres de Fyrine IV, más se me olvidaba.
Jerry tampoco recordaba nada…, al menos nada que pudiera
decirme. ¿Por qué íbamos a recordar? Se suponía que la
batalla iba a ser en el espacio, ambos bandos intentaban
negarse mutuamente una zona de estacionamiento orbital en
el sistema de Fyrine. Ningún bando deseaba poner los pies
en los planetas de Fyrine y mucho menos disputar una
batalla allí. Sin embargo, se llamara como se llamase, era
tierra firme y considerablemente mayor que el banco de
arena y roca que estábamos ocupando.
El problema era cómo llegar hasta allí. Sin madera,
fuego, hojas o pieles de animales, Jerry y yo éramos mucho
más pobres que un hombre de las cavernas. El único objeto
capaz de flotar que probamos era la nasesay. La cápsula.
¿Por qué no? El único problema real a superar era conseguir
que Jerry lo aceptara.
Aquélla tarde, mientras el gris del cielo se convertía
lentamente en negro, Jerry y yo nos sentamos fuera de la
choza, mordisqueando nuestras raciones de un cuarto de
tableta. Los ojos amarillos del dracón estudiaron la línea
negra del horizonte, luego Jerry meneó la cabeza.
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