Page 1157 - Anatema - Neal Stephenson
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Me di cuenta de que lo dejaba a un lado, por lo que me
acerqué y me senté junto a él.
—Interferencias —anunció.
Me giré y miré a Jules y Sammann. Se quitaban los
teléfonos de la cabeza. Sammann me miró a los ojos y alzó
las manos, indignado. Jules, por su parte, parecía aliviado
de haber salido del Ret; se dejó caer sobre su asiento, cerró
los ojos y se frotó la cara, para luego masajearse el cuero
cabelludo.
Miré de nuevo a Lio.
—Deben de haber anticipado esa acción —dije. Pero Lio
ya había entrado en uno de esos trances en los que no
respondía a las palabras. Con el cismex le golpeé el
hombro, lo empujé a un lado. Me observó con curiosidad
y luego sonrió.
—Los Ati todavía pueden mantener el Reticulum en
funcionamiento empleando líneas terrestres y demás —
dijo—. En cuanto dejemos de movernos volveremos a
conectarnos.
—¿Cuáles son tus órdenes? —pregunté.
—Ir sobre el terreno… lo que estamos haciendo ahora.
Las demás células también lo hacen.
—¿Luego qué?
—Tendremos equipo en el sitio al que vamos. Se supone
que debemos usarlo para entrenarnos.
—¿Qué tipo de equipo?
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