Page 1339 - Anatema - Neal Stephenson
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—Quizá. ¿Por qué? ¿Tuviste alucinaciones?
—Da igual… Pero, un segundo. Jules no tiene problemas
con el aire de Arbre.
—Te acabas aclimatando. Tu cuerpo responde
generando más glóbulos rojos. Al cabo de una o dos
semanas ya te desenvuelves con normalidad. Por ejemplo,
algunas personas que viven en Daban Urnud nunca
abandonan su orbe natal. Tienen problemas para ir a las
zonas comunes de la nave, donde el aire está mezclado.
Otros están acostumbrados.
—Como la cosmógrafa fthosiana que nos dejó entrar por
la esclusa del observatorio.
—Exacto. Al ver que teníais dificultades para respirar y
empezabais a perder la conciencia, reconoció los síntomas.
Hizo sonar la alarma.
—¿Lo hizo? —dije.
Volvió a dedicarme esa mirada de pena, pero con afecto.
—¿Qué, creías que habíais logrado entrar sin ser vistos?
—Yo… eh… ¡creía que eso habíamos hecho!
Me agarró la mano y me dio un beso.
—Creo que tu ego tendrá que conformase con lo que
lograste realmente. Algo que la gente comentará durante
mucho tiempo.
—Vale —dije, considerando que era hora de abandonar
el tema de mi ego—. Activó una alarma.
—Sí. Evidentemente, el caos vallero hacía que hubiese
muchas alarmas simultáneas —explicó Ala—, pero al
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