Page 587 - Anatema - Neal Stephenson
P. 587

—El  mundo  de  este  experimento  mental  —dijo


          Arsibalt—  es  una  vasta  cueva  irregular  salpicada  de

          trampas:  algunas  recién  colocadas  y  todavía  peligrosas,

          otras que ya han saltado y pueden ser ignoradas.


            —Has  dejado  claro  que  eran  artefactos  mecánicos.

          ¿Quieres decir que son predecibles?

            —Tú  y  yo  podríamos  examinar  una  y  deducir  su


          funcionamiento.

            —Bien, en ese caso se reduce a decir que «este engranaje

          se  conecta  con  este  otro,  que  gira  ese  eje,  que  está


          conectado con el resorte» y demás.

            Arsibalt asintió.


            —Sí.  Eso  es  lo  que  las  moscas,  murciélagos  y  gusanos

          tendrían que decirse para saber qué es una trampa y qué

          no lo es.


            —Vale. Por tanto, de la misma forma que los monos de

          los  árboles  se  decidieron  por  palabras  para  «piedra»  y


          «serpiente»,  ellos  desarrollarán  símbolos,  palabras,  para

          «eje», «engranaje» y demás.

            —¿Les bastaría? —preguntó Arsibalt.


            —No  si  se  tratase  de  un  mecanismo  de  relojería

          complicado.  Veamos,  podría  tener  dos  engranajes  muy

          juntos, pero que no se movieran a menos que los dientes


          estuviesen entrelazados.

            —Proximidad. Distancia. Medida. ¿Cómo podría medir

          un gusano la distancia entre dos ejes?


            —Estirándose entre uno y otro.



                                                                                                          587
   582   583   584   585   586   587   588   589   590   591   592