Page 132 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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inmediatamente, se produjo el rumor de un campo
sintetizador, apareciendo un trozo de papel.
—Por lo visto, Alaine fue un predecesor mío hace ya
muchísimo tiempo. Creo conocer a todos los Archiveros
Mayores que han ocupado este puesto en los últimos cien
millones de años así que éste deber ser anterior. Hace tanto
tiempo que vivió que sólo se ha archivado su nombre sin
ningún otro detalle sobre su personalidad. ¿Dónde dices
que estaba la inscripción?
—En la Torre de Loranne —respondió Alvin después
de un momento de vacilación.
El Archivero pulsó otra serie de teclas, pero en esta
ocasión no se produjo el campo magnético y no brotó
ningún papel.
—¿Qué es lo que está haciendo? —preguntó Alvin—.
¿Dónde están sus ficheros?
El archivero se echó a reír.
—Esto siempre intriga a la gente. Resultaría de todo
punto imposible conservar ficheros escritos de toda la
información que necesitamos. Así que los registramos
electrónicamente y por proceso automático se borran
después de cierto tiempo, salvo que exista una razón
[4]
especial que aconseje su conservación. Si Alaine dejó
algún mensaje para la posteridad, muy pronto lo
descubriremos.
—¿Cómo?
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