Page 131 - El Leon De Comarre/ A la caida de la noche - Arthur C. Clarke
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2. EL COMIENZO DE LA BÚSQUEDA
Rorden, el Archivero Mayor, ocultó su sorpresa
cuando su visitante se anunció a sí mismo. Reconoció a
Alvin al instante y en el mismo momento que el chico
entraba en su despacho, puso la cartulina con su nombre
en la computadora. Tres segundos más tarde, la ficha
personal de Alvin estaba en sus manos.
Según Jeserac, los deberes y obligaciones del Archivero
Mayor eran un tanto misteriosos y por eso Alvin había
esperado encontrarse con un hombre rodeado de un
enrevesado sistema de catálogos y fichas. También, sin que
pudiera decir a ciencia cierta por qué razón, creyó que
habría de encontrarse con alguien tan viejo como Jeserac.
En vez de ello se vio frente a un hombre de mediana edad
en el interior de una sencilla habitación que no contenía
más que una docena de aparatos de gran tamaño. El saludo
con el que recibió a Alvin fue un tanto ambiguo y
formulario. Subrepticiamente, Rorden examinó la ficha
personal de Alvin, que había puesto sobre la mesa,
semioculta por otros papeles y documentos.
—¿Alaine de Lyndar? —dijo—. No, no he oído hablar
de él. Pero pronto podremos saber quién fue.
Alvin lo observó con interés mientras pulsaba unas
cuantas teclas en una de las computadoras. Casi
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