Page 157 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 157
historia y la que ha descrito. Pero algunas cosas
permanecen igual: éste es un mundo de día perpetuo,
en contraste con mi propio mundo de noche. Nos
hemos separado en dos especies extremas de
Oscuridad y Luz, como en aquella otra historia.
Nebogipfel me llevó al borde del disco de vidrio. Él
permaneció en la plataforma con el parasol sobre la
cabeza; pero yo pisé valientemente la hierba. La tierra
era dura, pero sentí el placer de tener una superficie
diferente bajo mis pies, después de días de aquel
blando y acogedor Suelo. Aunque corta, la hierba era
dura, del tipo que se encuentra cerca de las costas;
cuando metí los dedos en el suelo, la tierra resultó ser
seca y arenosa. Desenterré un pequeño escarabajo en
la fila de agujeritos que había cavado con los dedos;
huyó enterrándose más en la arena.
Sopló la brisa por entre la hierba. Noté que no
cantaban los pájaros; ni oí el sonido de ningún
animal.
—La tierra no es demasiado rica —le grité a
Nebogipfel.
—No —dijo. Pero el ... —una palabra líquida que no
pude entender— se está recuperando.
—¿Qué ha dicho?
—Me refiero al complejo de plantas, insectos y
animales que funcionan juntos,
157

