Page 152 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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un momento pensé que había vuelto a la Prisión de
Luz.
Esperamos unos segundos —no pude ver que
Nebogipfel había dado una orden a las invisibles
máquinas que controlaban el lugar hasta que el Suelo
bajo mis pies dio una sacudida. Tropecé, parecía un
pequeño terremoto y fue inesperado; pero me
recuperé con rapidez.
—¿Qué fue eso?
Nebogipfel permanecía imperturbable.
—Quizá debí advertirle. Hemos comenzado el
ascenso.
—¿Ascenso?
Pude ver entonces que un disco de vidrio, de un
cuarto de milla de diámetro aproximadamente, se
elevaba del Suelo, llevándonos a Nebogipfel y a mí a
lo alto. Parecía como si estuviese sobre un inmenso
pilar que surgiese del suelo. Ya nos habíamos
elevado unos diez pies, y nuestro viaje hacia arriba
parecía estar acelerándose; sentí en la frente un
ramalazo de brisa.
Me acerqué al borde del disco para admirar cómo se
abría a nuestros pies la inmensa y compleja planicie
de los Morlocks. La cámara se extendía más allá del
límite de mi visión, completamente plana y poblada
regularmente. El Suelo parecía un mapa detallado,
quizás de las constelaciones, dibujadas con hilos de
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