Page 185 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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»Volví a aparecer en la misma playa triste, pero ahora


           vi  una  manada  de  las  criaturas  ciempiés,  que  se


           subían  unas  sobre  las  otras,  rozando  sus  conchas.


           Tenían multitud de pies para arrastrarse, retorciendo


           los  cuerpos  al  avanzar.  En  medio  del  grupo  vi  un


           montículo, bajo y sanguinolento, y creí ver la triste


           bestia canguro que había observado antes.



           »  ¡No  pude  soportar  aquella  carnicería! Le  di  a las


           palancas, y avancé un millón de años.


           »Todavía  permanecía  en  aquella  horrenda  playa.


           Pero ahora, cuando miré hacia la tierra, vi, lejos en la


           pendiente estéril a mis espaldas, algo parecido a una


           enorme mariposa blanca que brillaba, aleteando, en


           el cielo. Su torso podría ser del tamaño de una mujer



           pequeña,  y  las  alas,  pálidas  y  translúcidas,  eran


           enormes. Su voz era lúgubre, extrañamente humana,


           y la desolación se apoderó de mi espíritu.


           »Entonces noté un movimiento en el paisaje cercano:


           algo como un producto de la rocas rojas que se movía


           por  la  arena  hacia  mí.  Parecía  un  cangrejo:  del


           tamaño  de  un  sofá,  con  múltiples  piernas  que


           avanzaban por la playa, y con ojos rojo verdoso, pero


           de forma humana; sobre pedúnculos, agitándose en



           mi  dirección.  Su  boca,  tan  compleja  como  una


           máquina, se retorcía y lamía según el movimiento de


           la  cosa,  y  su  costra  metálica  tenía  manchas  de  los


           pacientes líquenes.


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