Page 184 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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—Vi un animal parecido a un canguro —recordé—.
Tenía unos tres pies de alto... rechoncho, con
miembros fuertes y hombros caídos. Saltaba por la
playa; recuerdo que parecía desesperado, con su
abrigo de piel desordenado, tocaba las rocas
ligeramente con la garras para coger algo de liquen y
obtener así una miserable comida. Tuve una
impresión de degeneración. Luego, sorprendido,
pude ver que el animal tenía cinco pequeños dedos
en cada una de sus patas delanteras y traseras... Tenía
una gran frente y ojos que miraban adelante. ¡Los
rastros de humanidad eran muy desagradables!
»Sentí un toque en el oído, como pelo que me
acariciase, y me volví.
»Había una criatura justo detrás de la máquina. Era
como un ciempiés, más o menos, ¡pero construido a
una escala enorme!, tres o cuatro pies de ancho y
quizá treinta de largo, su cuerpo segmentado y la
quitina de sus placas carmesíes raspaban el suelo al
moverse. Cilios, cada uno de un pie de largo,
bailaban en el aire; uno de ellos era lo que me había
rozado. La bestia levantó su cabeza y abrió una boca
llena de dientes húmedos; poseía una estructura
ocular en hexágonos que estaba fija en mí.
»Le di a la palanca, y me alejé del monstruo en el
tiempo.
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