Page 493 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 493

Me giré con la intención de salir de la cabina


                  en busca de Moses y sentí la mordedura de


                  unos pequeños dientes en la parte de atrás


                  de la mano. ¡Dientes de Morlock!


                  En aquel instante, con la muerte tan cerca de


                  mí, e inmerso una vez más en la oscuridad


                  primordial,  la  presencia  del  Morlock,  sus



                  dientes hundidos en mi carne, el roce de su


                  pelo  contra  mi  piel,  ¡todo  era  demasiado!


                  Grité y golpeé con el puño el blando rostro


                  del Morlock.


                  Pero no gritó; incluso mientras le golpeaba


                  sentía cómo intentaba llegar al salpicadero.


                  La  oscuridad  cayó  sobre  mis  ojos  —el



                  rugido del hormigón que se desplomaba se


                  redujo  al  silencio—  y  me  encontré


                  nuevamente cayendo en la luz grisácea del


                  viaje en el tiempo.














                                                                                                   493
   488   489   490   491   492   493   494   495   496   497   498