Page 653 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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habían muerto exceptuándonos a nosotros
dos y al Morlock, entonces, Stubbins lo
sabía, nos sentaríamos en nuestro refugio de
la playa, hasta que muriésemos. Y luego la
marea cubriría nuestros huesos y eso sería
todo; tendríamos suerte de dejar restos
fósiles, para ser descubiertos por familias
curiosas que cavasen en sus jardines en
Hampstead o Kew, cincuenta millones de
años en el futuro.
Era una perspectiva terrible y fútil; ¿y qué
—querría saber Stubbins— era lo mejor que
podíamos hacer?
En medio de un silencio ominoso,
abandonamos el cuerpo quemado de la
chica y continuamos.
No teníamos forma de medir el paso del
tiempo en el bosque y el día era largo en
medio de aquella horrorosa destrucción;
porque incluso el sol parecía haber
renunciado a su travesía diaria por el cielo,
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